Así lo afirmó ayer el viceministro iraní de Relaciones Exteriores, Kazem Gharibabadi, en declaraciones a la televisión estatal.
Teherán sostiene que Washington ha llevado a cabo acciones "hostiles" que vulneran sus propios compromisos mientras ambas partes mantenían negociaciones.
Según Gharibabadi, el proceso de diálogo indirecto entre Irán y Estados Unidos, con la mediación de Catar y Pakistán, se encuentra estancado. El Viceministro aseguró que la prioridad de Irán es defender el país y que responderá con firmeza a cualquier acción que considere una agresión por parte de Estados Unidos.
Por su parte, el portavoz del Ministerio iraní de Relaciones Exteriores, Esmaeil Baghaei, afirmó que Teherán no contempla por el momento reanudar las negociaciones y que seguirá centrando sus esfuerzos en la defensa del país.
Estas declaraciones se producen en un contexto de continuos ataques estadounidenses contra objetivos iraníes, centrados en áreas costeras próximas al golfo Pérsico y al estrecho de Ormuz, así como en infraestructuras de transporte dentro del territorio iraní.
A su vez, el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó la semana pasada que el alto el fuego entre ambas partes "había llegado a su fin", tras un ataque con drones iraníes contra un buque que navegaba por el estrecho de Ormuz.
Estados Unidos lanzó el sábado bombardeos por octava noche consecutiva contra Irán. Washington afirmó que los ataques buscaban reducir la capacidad de la nación persa para amenazar la navegación en el estrecho de Ormuz y respondían a un ataque de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) contra tropas estadounidenses en Jordania, en el que murieron dos soldados.




