Los migrantes se habían concentrado y ocultado en una zona montañosa de las afueras de Fnideq, conocida también como Castillejos.
El incidente se produjo en un contexto de refuerzo de la seguridad marroquí a lo largo de la frontera norte, después de que en las redes sociales circularan llamamientos a realizar un nuevo intento colectivo de entrada en Ceuta el 15 de agosto.
En los últimos días, las autoridades marroquíes han reforzado la vigilancia en los alrededores de Fnideq y en las vías de acceso al enclave español, con un amplio despliegue de policías, militares, vehículos de patrulla y equipos de vigilancia.
Estas medidas responden al temor de que se repitan los intentos de entrada registrados los días 30 y 31 de julio. Durante esas jornadas, decenas de miles de personas intentaron llegar a Ceuta por tierra y mar, en una de las mayores oleadas migratorias registradas hasta ahora en la zona. Cerca de un centenar de personas perdieron la vida.







