En los últimos días, varias zonas de España han registrado temperaturas máximas de hasta 44 grados. Las altas temperaturas y la sequedad ambiental también han favorecido la propagación de graves incendios forestales en España y Francia, lo que ha obligado a evacuar de forma urgente a miles de personas.
Según los especialistas, los termómetros en el sur de Europa podrían superar los 50 grados a finales de este verano o el próximo año, cuando el fenómeno de El Niño alcance su máxima intensidad.
Mientras tanto, Japón atraviesa una situación meteorológica igualmente extrema, marcada por un fuerte contraste entre una intensa ola de calor y lluvias torrenciales. En numerosas regiones del país, las temperaturas superan los 38 grados, lo que llevó a la Agencia Meteorológica de Japón a emitir alertas por riesgo de golpe de calor en 18 prefecturas, debido a un nivel de peligro considerado "extremadamente alto".
El ministro japonés de Medio Ambiente, Ishihara Hirotaka, afirmó: “El Ministerio de Medio Ambiente mantendrá activo el sistema de alerta por calor extremo hasta el próximo 21 de octubre. Instamos a la población a extremar las medidas de prevención frente al golpe de calor. Cuando se prevean temperaturas que puedan poner en peligro la vida, se emitirán avisos con un día de antelación. Una vez activada esta alerta, deberán suspenderse las actividades al aire libre”.
Al mismo tiempo, la región japonesa de Kanto-Koshin registra precipitaciones de hasta 37 milímetros.
La Agencia Meteorológica emitió una alerta por lluvias intensas de nivel 4, en una escala de cinco, para la ciudad de Fukaya, en la prefectura de Saitama. Asimismo, advirtió del elevado riesgo de inundaciones y deslizamientos de tierra en diversas zonas.





