Así lo orientó el presidente de la Asamblea Nacional de Vietnam, Tran Thanh Man, en un encuentro con los dirigentes de las entidades fiscalizadoras superiores del mundo que participaron esta tarde en Hanói en un seminario internacional sobre el desempeño de esas organizaciones en la nueva coyuntura.
El líder afirmó que esta labor contribuirá a prevenir y combatir la corrupción, el despilfarro y otras prácticas negativas, además de identificar los obstáculos en los mecanismos y políticas, así como a garantizar el uso eficiente de los recursos públicos.
Tran Thanh Man precisó: “En primer lugar, una buena gobernanza constituye un recurso vital, mientras que la confianza pública actúa como un activo estratégico. Mediante un enfoque independiente, objetivo y basado en evidencias, las entidades fiscalizadoras superiores deben servir como un pilar fiable para fortalecer la disciplina financiera, mejorar la rendición de cuentas y salvaguardar la confianza pública. En segundo lugar, los marcos institucionales deben ser sólidos, garantizando una independencia sustantiva junto con una clara responsabilidad. No existe un modelo único y universal para todas las naciones; lo fundamental es que una entidad fiscalizadora cuente con la autoridad y las condiciones necesarias para desempeñar sus funciones con objetividad, profesionalidad e integridad. La independencia no es un fin en sí misma, sino un requisito previo para que la labor de fiscalización defienda la verdad y proteja el interés público”.
El presidente del Parlamento también instó a la Auditoría Estatal de Vietnam a seguir aprovechando eficazmente los mecanismos existentes en organizaciones internacionales y regionales; promover la realización de auditorías conjuntas; compartir metodologías de auditoría; y a centrarse en la formación de recursos humanos de alta cualificación.

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