Moody’s destacó mejoras de Vietnam en la calidad institucional y la gestión pública, impulsada por las reformas administrativas, jurídicas y del sector público iniciadas a finales de 2024. También enfatizó la resiliencia de la economía vietnamita, reflejada en un sólido crecimiento y en flujos sostenidos de inversión extranjera directa, lo que refuerza su posición en las cadenas de suministro globales.

La confirmación de la nota Ba2 indica que los fundamentos crediticios del país se mantienen sólidos, respaldando su actual nivel de calificación.

Según el Ministerio de Finanzas de Vietnam, este es el único país de la región de Asia-Pacífico con una perspectiva “positiva” otorgada por Moody’s. El reconocimiento refleja la valoración de la comunidad internacional sobre los esfuerzos del Gobierno vietnamita por estabilizar la macroeconomía y avanzar en reformas estructurales.

Estas condiciones sientan las bases para una nueva etapa de desarrollo, con el objetivo de alcanzar un crecimiento de dos dígitos, basada en la innovación, la tecnología y la transformación digital, así como en la movilización eficaz de los recursos económicos.