Bajo el intenso calor del verano, soldados, milicianos y vecinos trabajan con el máximo cuidado y respeto, convencidos de que cada muestra representa una nueva esperanza para restituir la identidad de estos héroes y facilitar, por fin, el reencuentro con sus familias.

En el Cementerio de Mártires de la comuna de Mai Son, numerosas lápidas solo llevan una inscripción: “Mártir desconocido”. La búsqueda de su identidad comienza con una minuciosa revisión de los expedientes, la verificación de la ubicación de cada tumba y la preparación del terreno antes de iniciar las excavaciones.

Junto a las fuerzas armadas participan también las milicias y numerosos pobladores locales. Acostumbrados al esfuerzo físico, nadie escatima sacrificios, pese al intenso calor y a las duras condiciones de trabajo. Vi Van Lan, uno de los integrantes del equipo, asegura que, aunque la tarea es difícil, todos están convencidos de que su dedicación contribuirá a que muchas familias puedan reencontrarse con sus seres queridos.

“El clima cambia constantemente, con momentos de sol y de lluvia. Aunque el trabajo es difícil y exigente, siempre nos animamos unos a otros para esforzarnos y completar la tarea lo antes posible. Participar junto a las fuerzas encargadas de esta labor nos produce una profunda emoción”.

Cada uno de ellos considera esta misión un deber sagrado. Cada vara de incienso encendida y cada tarea cumplida expresan la gratitud hacia quienes entregaron su vida por la Patria.

El miliciano Lo Van Lan, de la comuna de Mai Son, compartió: “A través de los medios de comunicación he visto que muchas localidades y unidades de todo el país están haciendo grandes esfuerzos para encontrar los restos de los mártires. Yo también deseo contribuir con mi esfuerzo para ayudar a identificar cuanto antes a los mártires y hacer llegar esa información a sus familias”.

Para muchos oficiales, soldados y participantes en esta misión, esta labor trasciende el cumplimiento del deber: representa una responsabilidad histórica y moral. Tras concluir la toma de muestras en cada tumba, todos guardan un minuto de silencio antes de continuar con la siguiente. Son gestos sencillos, pero cargados de solemnidad, que expresan la gratitud hacia quienes sacrificaron su vida para que las generaciones actuales vivan en paz.

La colaboración de la población local en el proceso de exhumación de restos constituye un apoyo fundamental, ya que la labor pendiente sigue siendo ingente. Solo en el Cementerio de Mártires de Mai Son permanecen 168 tumbas sin identificar. Para que las muestras biológicas proporcionen información fiable en los análisis de laboratorio, cada etapa del proceso, desde el trabajo de campo hasta la elaboración de los expedientes, debe realizarse con absoluta precisión. Sin embargo, una parte esencial del éxito de esta campaña depende también de la información que puedan aportar los familiares de los mártires.

El teniente coronel Dang Dinh Hung, comandante del Mando Militar de la comuna de Mai Son, dijo: “El Mando Militar de la comuna está coordinándose con el Comité Directivo para elaborar los expedientes digitalizados y revisar nuevamente todas las tumbas que aún no tienen información sobre su identidad. Al mismo tiempo, estamos garantizando las condiciones materiales necesarias para la toma de muestras y colaborando con el Centro de Servicios Integrales en la divulgación y movilización de la población, para recopilar información valiosa que nos permita avanzar cuanto antes en la identificación de los mártires”.

Este esfuerzo no se limita a Mai Son. Es un objetivo compartido por toda la provincia de Son La, donde aún existen cerca de 600 tumbas cuyos ocupantes permanecen sin identificar y más de 400 sepulturas que requieren completar su información.

Hasta finales de junio, ya se habían exhumado más de 340 cuerpos. Estas cifras reflejan la silenciosa dedicación de quienes trabajan en las políticas de atención a los mártires y veteranos, permaneciendo durante días enteros en los cementerios para cumplir una misión de enorme trascendencia.

El teniente coronel Lo Van Hung, oficial de la Sección de Políticas del Departamento Político del Mando Militar Provincial, señaló: “Durante el desarrollo de esta misión, valoramos especialmente el apoyo y la atención de las autoridades locales, que han dispuesto personal, medios y equipos para acompañar y respaldar nuestro trabajo. Nuestro objetivo es garantizar la máxima precisión de las muestras y evitar cualquier error que pueda afectar al proceso de identificación de los mártires”.

Según el plan, la provincia de Son La concluirá esta campaña de toma de muestras de ADN a mediados de julio. El tiempo apremia y todos los equipos trabajan contrarreloj para avanzar cada jornada. Porque devolver el nombre a quienes dieron su vida por la Patria no es únicamente una misión política. Es, sobre todo, un deber de conciencia y un acto de profunda gratitud hacia los héroes que hicieron posible la paz que hoy disfruta el país.