De acuerdo con los medios nacionales iraníes, la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) lanzó ayer varias oleadas de misiles balísticos contra objetivos estratégicos en Israel, entre ellos la instalación nuclear de Dimona, en el sur del país.
Se trata del primer ataque de Teherán contra la principal planta nuclear israelí desde el inicio del conflicto. La acción se produjo en respuesta a los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra la instalación de enriquecimiento de uranio de Natanz, en el centro de Irán, ocurridos la mañana anterior.
Por su parte, las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) confirmaron que un misil balístico iraní logró superar el sistema de defensa antiaérea y alcanzó anoche una zona residencial en la ciudad de Dimona, donde se encuentra la principal instalación nuclear del país. El ataque dejó más de 30 heridos y provocó amplios daños materiales.
Previamente, las IDF habían asegurado que Israel no participó en el bombardeo estadounidense contra la instalación nuclear iraní de Natanz, ocurrido en la mañana del día de ayer. No obstante, confirmaron que la Fuerza Aérea israelí sí atacó un centro iraní de investigación y desarrollo nuclear en Teherán. La instalación, vinculada a la Universidad Malek Ashtar, figura en la lista de sanciones occidentales por su relación con los programas nuclear y de misiles balísticos de Irán.
Sobre la evolución del conflicto, el ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, declaró ayer que su país seguirá en coordinación con Estados Unidos para intensificar la ofensiva contra Irán, con el objetivo de eliminar a sus mandos militares y debilitar sus capacidades estratégicas, hasta neutralizar todas las amenazas a la seguridad del Estado de Israel y a los intereses estadounidenses en la región.