La Declaración Conjunta afirma que, en el marco de la Asociación Estratégica Reforzada, el secretario general del Partido Comunista y presidente de Vietnam, To Lam, y el presidente filipino, Ferdinand Romualdez Marcos Jr., acordaron implementar mecanismos institucionalizados de diálogo y cooperación bilateral en todos los niveles. Esto incluye el Comité Conjunto de Cooperación Bilateral, el Subcomité Comercial Vietnam-Filipinas, diálogos sobre defensa y seguridad, y consultas sobre asuntos marítimos y oceánicos, con el fin de identificar y promover el potencial complementario entre ambas naciones.
Ambos líderes expresaron su determinación de elevar el comercio bilateral a 10.000 millones de dólares y alcanzar el equilibrio mediante la ampliación de las oportunidades de negocios, la mejora del acceso a los mercados y la reducción de las barreras al comercio y la inversión. Asimismo, acogieron con satisfacción los esfuerzos para explorar nuevas áreas de cooperación, tales como ciencia y tecnología, innovación, transformación digital, nuevas tecnologías y energía.
To Lam y Ferdinand Romualdez Marcos Jr. se comprometieron a promover una cooperación agrícola más estrecha mediante la investigación, aplicación y transferencia de tecnología, el desarrollo de capacidades y la exploración de posibles áreas de inversión en agricultura, pesca, economía marítima y gestión de desastres.
Ambas partes hicieron un llamamiento a intensificar la cooperación bilateral para combatir la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR).
Los dos líderes acordaron fortalecer la cooperación en el desarrollo turístico, la investigación científica marina, la protección del medio ambiente, la hidrografía, la conectividad marítima y la conservación de los ecosistemas marinos.
Asimismo, pactaron ampliar la cooperación en la industria de defensa, medicina y logística militar, comercio de defensa, búsqueda y rescate, asistencia humanitaria y socorro en casos de desastre, seguridad marítima y aérea, lucha contra el terrorismo y operaciones de mantenimiento de la paz.
Por último, ambas partes reafirmaron su compromiso de facilitar la vida, el trabajo y los estudios de los ciudadanos vietnamitas en Filipinas y de los filipinos en Vietnam, de conformidad con las leyes vigentes de cada país y las prácticas internacionales.




