El incidente ocurrió el 1 de octubre en la zona montañosa de Himlung Himal, a más de 7.000 metros de altitud, en el distrito de Manang, donde los trabajadores nepalíes estaban instalando tiendas de campaña y asegurando las cuerdas. En el momento del incidente, los escaladores extranjeros aún no habían llegado al lugar.
Cada año, miles de turistas acuden a Nepal para visitar o escalar sus montañas, generando empleo para decenas de miles de personas como guías, porteadores y personal de campamento, así como en otras actividades relacionadas con el turismo. Sin embargo, a medida que el cambio climático acelera el deshielo de los glaciares y la capa de hielo, este trabajo se vuelve cada vez más peligroso.






