Las expectativas del mercado de una subida de tipos han aumentado tras el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, que ha provocado una crisis energética mundial, elevando el índice de precios al consumidor en la eurozona hasta el 2,6%, por encima del objetivo del 2% establecido previamente por el BCE. Esta institución advirtió que, en el peor de los casos, la inflación podría aumentar mucho más.
A pesar de ello, los expertos estiman que no se producirán cambios en la próxima reunión. Se espera que los tipos de depósito se mantengan en el 2%, nivel vigente desde junio del año pasado.
Aunque el estrecho de Ormuz permanece cerrado a los petroleros, los economistas señalan que los precios de la energía no han aumentado tan rápidamente como tras el estallido del conflicto entre Rusia y Ucrania en 2022, y que las cadenas de suministro no han sufrido interrupciones similares.




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