La economía de Vietnam ha demostrado una notable capacidad de resiliencia en medio de un contexto internacional marcado por múltiples incertidumbres, pese a que diversos factores adversos podrían ralentizar el ritmo de expansión.
Aun así, se estima que el crecimiento económico del país alcance el 6,8% en 2026, señala el Informe de Actualización de la Situación Económica de Vietnam, presentado hoy en Hanói por el Banco Mundial (BM).
De acuerdo con el reporte, el dinamismo de la economía vietnamita sigue sustentado en el sólido desempeño de las exportaciones y de la inversión, la fortaleza del mercado interno y la implementación de un amplio programa de reformas, en el contexto del mayor proceso de racionalización del aparato administrativo desde el período de las reformas de Doi Moi (Renovación).
El BM considera que, aunque las perspectivas económicas de Vietnam continúan siendo favorables, los riesgos a corto plazo permanecen elevados.
La industria manufacturera y las exportaciones seguirán siendo los principales motores del crecimiento; sin embargo, la capacidad de generar un mayor valor agregado dentro del país, fortalecer los vínculos entre las empresas con inversión extranjera y las compañías nacionales, así como elevar la productividad laboral, serán factores clave para mantener un crecimiento sostenible en el mediano plazo.
El informe también destaca que si bien el programa de reformas avanza en la dirección adecuada, convertir esas transformaciones en resultados concretos como garantizar inversiones eficientes, asegurar recursos financieros suficientes y ejecutar las reformas al ritmo esperado requerirá esfuerzos continuos y sostenidos.
Si estas políticas se implementan de manera eficaz, Vietnam podría consolidar un círculo virtuoso basado en una mayor confianza de los inversionistas, el impulso de la inversión privada, el fortalecimiento de la resiliencia económica y un crecimiento más sólido, acercándose de manera significativa a su meta de convertirse en un país de ingresos altos, asevera.




