En este encuentro enmarcado en la visita de Estado del inquilino de la Casa Blanca al país del 13 al 15 de mayo, Xi reafirmó su compromiso con el desarrollo de una relación bilateral estable, sana y sostenible.

Declaró que había acordado con Trump un nuevo posicionamiento para construir una “relación estratégica estable y constructiva entre China y Estados Unidos”, que guiará la dirección estratégica de los vínculos sino-estadounidenses durante los próximos tres años y más allá.

En cuanto a la cooperación económica y comercial, Xi afirmó que la naturaleza de las relaciones económicas y comerciales bilaterales es mutuamente beneficiosa y recíproca.

Ante los desacuerdos y conflictos, la consulta en igualdad de condiciones es la única opción correcta, destacó.

Durante las conversaciones, los dos líderes también intercambiaron sus puntos de vista sobre importantes asuntos internacionales, como la situación en Oriente Medio, la crisis de Ucrania y la península coreana.

Ambas partes acordaron apoyarse mutuamente para la exitosa organización de la Cumbre de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) y la Cumbre del G20 de este año.

Anteriormente, en su discurso de apertura, Xi expresó su esperanza de trabajar con Trump para guiar el rumbo de las relaciones sino-estadounidenses y hacer de 2026 un año histórico y trascendental en los vínculos bilaterales.