El primer ministro Le Minh Hung asistió a la ceremonia, acompañado de numerosos dirigentes y exdirigentes del Partido y del Estado.
El acto rindió homenaje a los héroes y mártires que sacrificaron sus vidas por la liberación nacional y la reunificación del país, en reconocimiento a su entrega y sacrificio por la Patria.
Una delegación de dirigentes del Partido y del Estado, junto con representantes del Comité Directivo Nacional 515, encabezada por Le Minh Hung, depositó ofrendas florales y ofreció incienso en memoria de los caídos.
Además, rindieron homenaje delegaciones de la Comisión Militar Central, del Comité del Partido del Ministerio de Seguridad Pública, del Comité Central del Frente de la Patria de Vietnam, del Comité del Partido y del Mando de la Séptima Zona Militar, así como de las provincias de Dong Nai, Lam Dong y Tay Ninh y de Ciudad Ho Chi Minh.
Al pronunciar el discurso fúnebre, Nguyen Manh Cuong, vicepresidente del Comité Popular de Ciudad Ho Chi Minh y jefe del Comité Directivo municipal para la búsqueda, recuperación e identificación de los restos de los mártires de guerra, expresó su profundo agradecimiento y tributó honores a quienes sacrificaron sus vidas por la nación.
“En respuesta al llamamiento del Partido y de su tierra natal, ellos se unieron a millones de jóvenes y marcharon al frente de batalla, decididos a sacrificar sus vidas por la Patria. Junto con el Partido, el Ejército y todo el pueblo, libraron una prolongada guerra de resistencia hasta alcanzar la victoria final. Su sacrificio no tiene precio y sus méritos son inmensos. Las grandes victorias se conquistan con grandes sacrificios. La Patria reconoce sus méritos, y sus compatriotas y camaradas los recuerdan. La gloria pertenece a los héroes y mártires que entregaron sus vidas a la Patria y se sacrificaron por la felicidad del pueblo”, subrayó.
Los asistentes guardaron un minuto de silencio en memoria de los caídos.
Tras la ceremonia de despedida, los restos de los 731 soldados caídos fueron trasladados al Cementerio de los Mártires de Ciudad Ho Chi Minh para recibir sepultura. A lo largo del recorrido, miles de personas se congregaron a ambos lados de las calles con ramos de flores blancas para rendir homenaje y despedir a quienes dieron su vida por la nación.
Una joven expresó su emoción: “Al pensar en los soldados que llevan décadas bajo tierra, siento una profunda emoción. Por eso, mis amigos y yo hemos venido muy temprano para recibirlos y acompañarlos hasta su lugar de descanso definitivo. Aunque sea solo por un breve momento, para mí es un honor y un motivo de orgullo, además de una forma de expresar nuestro respeto y agradecimiento a las generaciones anteriores y a los héroes y mártires de nuestra nación”.
Antes del acto principal, a las cinco de la mañana, la Sangha Budista de Vietnam en Ciudad Ho Chi Minh celebró un rito de oración en el parque Le Thi Rieng.
La noche anterior, el recinto acogió el espectáculo artístico “Melodía de gratitud”, que recordó a las generaciones actuales su responsabilidad de contribuir a la construcción y defensa del país, en reconocimiento al sacrificio de quienes hicieron posible la paz de hoy.





