A través de Doha, Irán ha hecho llegar a Washington sus condiciones para una eventual negociación y ha advertido de que podría revisar su política nuclear si continúa la escalada de tensión.

Según los medios iraníes, el mensaje contiene siete exigencias, aunque la lista completa aún no se ha hecho pública. Rezaei solo ha revelado tres: el fin de las hostilidades en todos los frentes, la liberación de los activos iraníes congelados y el levantamiento del bloqueo naval impuesto por Estados Unidos.

La iniciativa coincide con las declaraciones de Trump, quien mantiene abierta la vía del diálogo, pero también ha planteado la posibilidad de reanudar ataques militares a gran escala contra Irán.

Teherán ha negado, entretanto, que las conversaciones se hayan reanudado. Las autoridades iraníes sostienen que cualquier proceso negociador deberá esperar hasta que se cumplan las condiciones planteadas por su Gobierno.