Se trata de un objetivo que la bolsa vietnamita persigue desde hace casi una década.

La nueva clasificación permitirá mejorar la visibilidad de la bolsa vietnamita entre los inversores extranjeros, facilitar la entrada de capital internacional y abrir nuevas oportunidades de movilización de recursos para las empresas.

Según las estimaciones, este cambio de categoría podría atraer alrededor de 3.400 millones de dólares de inversión internacional hacia las acciones vietnamitas, incluidos unos 1.500 millones procedentes de fondos de inversión pasiva, una vez que Vietnam sea incorporado oficialmente a los índices de referencia de FTSE.

Thai Van Chuyen, director general de la Sociedad Anónima de Thanh Thanh Cong-Bien Hoa, compartió: “Los fondos de inversión no solo prestan atención a los indicadores financieros, sino también al desarrollo sostenible, porque este constituye un elemento fundamental para una empresa. Les interesa que las empresas sean capaces de aplicar criterios ESG, que abarcan los aspectos medioambientales y sociales, así como la gobernanza y los estándares de gestión. Cuando las empresas los aplican y cumplen adecuadamente, despiertan un mayor interés y reciben más inversiones”.

La incorporación al grupo de mercados emergentes también ampliará el interés de los fondos y los inversores internacionales por las acciones vietnamitas. No obstante, este proceso exige seguir perfeccionando los mecanismos operativos, mejorar la calidad de la divulgación de información y reforzar la protección de los inversores.