El canciller cubano, Bruno Rodríguez en una conferencia de prensa en La Habana. (Foto: AFP/VNA) |
Según el jefe de la diplomacia cubana, la decisión unilateral de Washington de cerrar el consulado en septiembre de 2017 tuvo como pretexto acusaciones infundadas de ataques sónicos, que afectaron a los diplomáticos estadounidenses. “Las consecuencias han sido muy dañinas para las familias cubanas y las relaciones entre Cuba y Estados Unidos en múltiples esferas”, agregó.
Se trata de la primera reacción oficial de la isla caribeña después que el encargado de negocios de la embajada de Estados Unidos, Timothy Zúñiga-Brown, anunció la reanudación limitada de algunos servicios de visado de emigrantes, como parte de una expansión paulatina de las funciones de la representación, sin precisar la fecha de inicio.






