Esta será la primera reunión cara a cara entre ambos líderes en más de seis meses y la primera visita de Trump a China desde 2017.
El viaje se produce en medio de las tensiones existentes entre Estados Unidos, Israel e Irán, mientras los esfuerzos diplomáticos para alcanzar un acuerdo de paz siguen estancados.
Según la Casa Blanca, además del tema iraní, se espera que ambas partes aborden otros asuntos relacionados con el comercio, la energía, el estrecho de Ormuz y Taiwán, así como otras cuestiones bilaterales.
Más de un mes después del alto el fuego establecido entre Estados Unidos e Irán, las negociaciones aún no han logrado avances significativos.
Mientras tanto, según informes, Irán está reforzando su control sobre el estrecho de Ormuz mediante acuerdos con Irak y Pakistán relacionados con el transporte de petróleo y gas natural licuado, lo que podría ampliar a largo plazo la influencia de Teherán sobre esta ruta marítima estratégica.





