Según funcionarios palestinos locales, colonos entraron en la aldea, a lo que sobrevinieron enfrentamientos con palestinos.
Mientras tanto, el ejército israelí afirma que un palestino se apoderó del arma de un colono y disparó contra el grupo, matando a un israelí. El Ministerio de Salud palestino confirmó que cuatro palestinos murieron a manos de las fuerzas israelíes. Los enfrentamientos también dejaron dos israelíes y cuatro palestinos heridos.
Inmediatamente después del incidente, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ordenó al ejército que actuara con toda su fuerza e implementara una serie de contundentes medidas, incluyendo la demolición de viviendas palestinas vinculadas a las muertes de israelíes; la revocación de permisos de trabajo en aldeas palestinas consideradas focos de terrorismo; el refuerzo de las fuerzas israelíes en toda Cisjordania y el establecimiento de puestos de control adicionales.







