En el Centro de Convenciones Robert-Schuman, el pontífice se reunió con representantes de las principales confesiones religiosas de Francia para firmar el “Llamamiento de Metz”, una declaración conjunta en favor de la paz.

En el documento, León XIV subrayó la responsabilidad de los líderes religiosos de reclamar de forma permanente el desarme, tanto en los corazones como en las palabras.

Durante el Foro sobre Europa, al que asistieron el presidente francés, Emmanuel Macron; el príncipe Alberto II y la princesa Charlène de Mónaco; y el expresidente de la Comisión Europea Jean-Claude Juncker, el papa advirtió de que la guerra ha regresado al continente.

Ante esta situación, reclamó perseverancia en el diálogo diplomático, respeto del derecho internacional y defensa del multilateralismo como vías para frenar el deterioro de las relaciones internacionales. También pidió preservar la dignidad humana, proteger a las víctimas y combatir la trata de personas, y planteó la acogida y la integración de los migrantes como una forma de recibir a miembros de la propia familia.

“La guerra ha regresado, incluso a Europa, y ha provocado una tragedia sangrienta y absurda que se cobra cada día la vida de innumerables civiles. Ha llegado el momento de que las partes mantengan el diálogo, demuestren valentía en las negociaciones y estén dispuestas a renunciar a algunas de sus posiciones en aras del interés supremo de la paz”, manifestó.

Por su parte, el presidente francés, Emmanuel Macron, volvió a evocar la Declaración Schuman y reafirmó su firme respaldo a Ucrania ante los desafíos que afronta Europa.