El 6 de octubre, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Catar, Ibrahim al-Hashimi, confirmó que Washington y Teherán están intercambiando activamente mensajes a través de Doha con el objetivo de sentar las bases para los próximos pasos. Anteriormente, Pakistán y Catar habían mediado en el Memorando de Entendimiento de Islamabad, firmado el 17 de junio, y en un acuerdo preliminar alcanzado en septiembre de 2026. Sin embargo, el conflicto volvió a recrudecerse posteriormente.
En cuanto a las condiciones para poner fin a la guerra, el vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, afirmó que Washington exige a Irán reducir “significativamente” su capacidad de enriquecimiento de uranio, especialmente al nivel del 60 %, y que no se limite a asumir compromisos vacíos.
Ese mismo día, el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, durante su visita a Islamabad (Pakistán), llamó a todas las partes a poner fin de inmediato al conflicto, retomar la vía diplomática y garantizar la plena libertad de navegación de conformidad con el derecho internacional.
El prolongado conflicto ha afectado al comercio mundial y a los mercados energéticos. En la zona del estrecho de Ormuz, la situación de la seguridad marítima sigue deteriorándose.
En este contexto, el Ministerio de Relaciones Exteriores de la India informó que el carguero MT On Peace, de bandera panameña, sufrió una colisión frente a las costas de Omán mientras navegaba por el estrecho de Ormuz. El incidente dejó 12 marineros heridos, entre ellos 11 ciudadanos indios, y obligó a realizar una evacuación de emergencia.






