En una entrevista con Fox News, Rubio acusó a Teherán de querer controlar esta vía marítima estratégica y de exigir que otros países cooperen con Irán, le pidan permiso o le paguen peajes.

Ese mismo día, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó que el presidente estadounidense, Donald Trump, había mantenido una reunión a puerta cerrada con sus principales asesores de seguridad para discutir la propuesta iraní de reabrir el estrecho de Ormuz. Dijo que la propuesta estaba siendo considerada, pero no confirmó si Trump la aceptaría.

Mientras tanto, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, criticó a Estados Unidos por obstaculizar la resolución diplomática del conflicto.

Durante una reunión con el presidente ruso, Vladímir Putin, en San Petersburgo este lunes, Araghchi mencionó acciones de Washington que, según Teherán, intensifican las tensiones, como “exigencias irrazonables, cambios constantes de postura, retórica amenazante y reiteradas violaciones de compromisos”.

A su vez, Putin reafirmó el compromiso de Moscú de fortalecer los vínculos estratégicos con Irán y de contribuir a la paz en Oriente Medio, y manifestó su esperanza de que el pueblo iraní supere el difícil período actual.

En otro hecho relacionado, durante una sesión del Consejo de Seguridad de la ONU celebrada el mismo día, el representante de Irán ante la ONU, Amir Saeid Iravani, declaró que la seguridad y la estabilidad a largo plazo en el golfo Pérsico sólo se pueden lograr si se pone fin de forma permanente a los actos de agresión contra Irán y se garantizan los derechos soberanos y los intereses legítimos del país persa.