Esta presión obliga a la UE a buscar fórmulas para contener los precios de la energía antes del invierno y acelerar los planes destinados a reducir la dependencia de los combustibles fósiles y de los suministros externos.
Durante una reunión de los ministros de Energía de la UE celebrada el 29 de septiembre en Dublín (Irlanda), el comisario europeo de Energía, Dan Jørgensen, afirmó que, pese a gastar más, los Estados miembros no están recibiendo mayores volúmenes de petróleo ni de gas.
Los precios de los combustibles en algunos países europeos han aumentado casi un 50 %, hasta superar los 11 dólares por galón, tras el cierre del estrecho de Ormuz. Esta ruta marítima estratégica transportaba anteriormente cerca de una quinta parte del petróleo comercializado a nivel mundial.
El director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol, advirtió que Europa es una de las regiones más vulnerables a las fluctuaciones de los precios del diésel de cara al invierno.
Actualmente, alrededor del 50 % del suministro de diésel de Europa procede de Estados Unidos.






