Según el informe Perspectivas del Mercado de Materias Primas del Banco Mundial, el mundo se enfrenta a un aumento del 24% en los precios de la energía este año. Este es el impacto más grave desde 2022 debido al conflicto en Oriente Medio y las graves interrupciones de la cadena de suministro global en el estrecho de Ormuz.

Actualmente, la Unión Europea (UE) está incurriendo en un costo adicional de 27.000 millones de euros (31.500 millones de dólares) por importaciones de combustible. Ante esta situación, el Banco Central Europeo (BCE) advirtió que cuanto más se prolongue el conflicto y se mantengan altos los precios de la energía, mayor será el impacto negativo en la inflación general y en la economía en su conjunto.

El BCE anunció que mantendrá sin cambios el tipo de interés de referencia para los depósitos en el 2% (a partir de junio de 2026), mientras que los tipos de interés para sus principales operaciones de refinanciación y su mecanismo de facilidad marginal de crédito se mantendrán en el 2,15% y el 2,4%, respectivamente.

El Banco de Inglaterra también mantuvo sin cambios su tasa de interés de referencia en el 3,75%, pero dejó abierta la posibilidad de subirla si los conflictos en Oriente Medio siguen aumentando la inflación. Esta entidad financiera estimó que el crecimiento del PIB del Reino Unido alcanzaría entre el 0,7% y el 0,8% este año y entre el 0,8% y el 1% en 2027, cifras inferiores a las previsiones anteriores.

Por su parte, el Fondo Monetario Internacional (FMI) rebajó su proyección de crecimiento global al 3,1% y advirtió que, si la inestabilidad persiste hasta 2027, la economía mundial podría entrar en recesión con un crecimiento de solo el 2%.