Medios iraníes informaron el 7 de mayo de que las fuerzas armadas del país lanzaron misiles contra tres destructores estadounidenses cerca del estrecho de Ormuz.

Según la agencia iraní Tasnim, los buques estadounidenses fueron alcanzados por disparos, sufrieron daños y se vieron obligados a retirarse hacia el Golfo de Omán. Simultáneamente, varias fuentes regionales, citando información del Comando de Operaciones Conjuntas Khatam Al Anbiya, confirmaron que la armada iraní disparó misiles contra embarcaciones de guerra de Estados Unidos que intentaban entrar en el estrecho de Ormuz. La ofensiva se produjo en represalia por ataques previos de fuerzas navales estadounidenses contra Irán.

Con anterioridad, medios iraníes habían informado de combates en la isla de Qeshm, en el Golfo Pérsico, así como de un ataque contra el puerto meridional de Bandar Abbas.

En la zona occidental de Teherán, el sistema de defensa aérea iraní fue activado la noche del 7 de mayo para interceptar objetivos hostiles.

Poco después de la ofensiva iraní, el ejército estadounidense llevó a cabo bombardeos “defensivos” contra Bandar Abbas y la isla de Qeshm ese mismo día.

No obstante, Washington aseguró que estas acciones no implican la reanudación de una campaña militar a gran escala contra Teherán.