Por su parte, la fuerza libanesa de milicia Hezbolá afirmó haber lanzado misiles y drones contra posiciones militares israelíes, incluido un ataque con vehículo aéreo no tripulado en el norte del país judío que dejó dos soldados heridos.
Los enfrentamientos entre ambas partes continúan, a pesar del alto el fuego de 10 días alcanzado el 16 de abril y posteriormente prorrogado por tres semanas.
El Ministerio de Salud del Líbano informó que, desde el estallido del conflicto el 2 de marzo, los ataques israelíes han causado más de 2.600 muertos y más de 8.000 heridos, además de haber obligado a más de 1,2 millones de personas a desplazarse.
El mismo día, el director de Relaciones con los Medios de Hezbolá, Youssef Al-Zein, declaró que el grupo ha enviado tropas de refuerzo y armamento al sur del país, y confirmó el uso de drones guiados por cable de fibra óptica contra las fuerzas israelíes.
Según el ejército de Israel, estos ataques con drones han causado la muerte de dos soldados y de un contratista civil en menos de una semana.





