Al pronunciar su discurso, To Lam detalló el proceso de desarrollo de Vietnam, destacando especialmente la causa de Renovación (Doi Moi) impulsada hace más de 40 años.

El mandatario hizo un recuento de los logros más relevantes del país: resaltó que Vietnam pasó de enfrentar una grave escasez de alimentos y ser una de las 20 naciones más pobres del mundo, a convertirse en un exportador líder que figura entre las 32 mayores economías a nivel global. En la actualidad, Vietnam se sitúa también entre los 15 países con mayor escala comercial y captación de inversiones extranjeras.

Al compartir la experiencia de desarrollo de su nación, el líder vietnamita afirmó: “Tomamos a la ciudadanía como el centro, el objetivo y el motor del desarrollo. Creemos que el progreso no solo significa el crecimiento del PIB, sino que debe medirse a través de una vida mejor para la población, mayores oportunidades de estudio para la niñez, empleos estables, seguridad comunitaria y la confianza de las personas. Al considerar al pueblo como la raíz, Vietnam vincula siempre el crecimiento económico con la reducción de la pobreza, el bienestar social, la educación, los servicios sanitarios y el desarrollo rural. El pueblo es quien crea, participa, lidera y disfruta de los frutos del desarrollo”.

To Lam propuso líneas estratégicas de cooperación para implementar próximamente. En el ámbito parlamentario, sugirió que ambas asambleas fortalezcan el intercambio de experiencias en legislación, supervisión, reforma administrativa y transformación digital. Asimismo, instó a colaborar en la elaboración de leyes para el desarrollo sostenible, la protección de grupos vulnerables, la igualdad de género y el empoderamiento de la juventud.

Previamente, To Lam y su delegación depositaron ofrendas florales ante el monumento al Presidente Ho Chi Minh y visitaron el espacio dedicado al prócer vietnamita en la Biblioteca Comunitaria de Colombo.

Van Hieu