Fuentes regionales informaron que varios ataques aéreos alcanzaron posiciones hutíes en la provincia de Hodeida, situada a orillas del mar Rojo. Por su parte, el portavoz de la coalición, Turki Al-Maliki, afirmó que los objetivos atacados suponían una amenaza para la seguridad de la navegación marítima internacional y acusó a los hutíes de seguir obstaculizando el funcionamiento del Aeropuerto Internacional de Sanaa.
La escalada del conflicto coincide con un contexto de creciente inestabilidad en Oriente Medio, donde persisten múltiples focos de tensión, desde la guerra en la Franja de Gaza y la crisis en el mar Rojo hasta los acontecimientos relacionados con Irán. La reanudación de los bombardeos saudíes contra los hutíes, tras un prolongado periodo de relativa contención, aviva el temor a un recrudecimiento del frente yemení, con el consiguiente riesgo para la seguridad de la navegación en el mar Rojo y para las rutas estratégicas del transporte de energía.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, afirmó ayer que el conflicto en Yemen no tiene una solución militar e instó a las partes a retomar el diálogo para resolver por la vía diplomática las cuestiones relacionadas con Yemen y el mar Rojo.




