El jefe de Gobierno instó a la diplomacia vietnamita a promover un cambio sustancial en la calidad del proceso de desarrollo, elevar la productividad y la competitividad, y reforzar la autonomía y la capacidad de resistencia de la economía. Asimismo, reclamó una profunda renovación de los enfoques y métodos de trabajo, orientada a la obtención de resultados concretos y tangibles.

En este contexto, subrayó que la diplomacia debe dejar de limitarse a abrir oportunidades para convertirse en un auténtico socio de las empresas y de las administraciones locales. A su juicio, la labor de cada diplomático especializado en asuntos económicos no concluye con la firma de un acuerdo, sino cuando los compromisos se materializan, los proyectos obtienen las autorizaciones necesarias, las inversiones se desembolsan y los proyectos comienzan a funcionar plenamente.

Le Minh Hung afirmó: “Cada funcionario dedicado a la acción exterior debe formularse siempre una misma pregunta: tras cada encuentro, cada negociación, cada iniciativa y cada visita oficial, ¿qué nuevos recursos hemos logrado movilizar para impulsar el desarrollo sostenible del país y fortalecer la posición y el prestigio de Vietnam en la comunidad internacional? Si somos capaces de responder a esa pregunta con resultados concretos, la diplomacia vietnamita cumplirá, sin duda, su misión con excelencia. Se trata de una responsabilidad tan exigente como honorable, que refleja el compromiso de nuestro sector ante el Partido, el pueblo y el Gobierno. Del mismo modo que el Gobierno actúa bajo los lemas ‘Acción, acción y acción’ y ‘Trabajo, trabajo y trabajo’, insto a todo el cuerpo diplomático a hacer de ese espíritu una guía permanente de actuación y a transformar la determinación en hechos concretos para cumplir con éxito todas las tareas encomendadas”.

Durante la conferencia, los embajadores vietnamitas destacaron el papel estratégico de las representaciones diplomáticas en el exterior en esta nueva etapa del desarrollo nacional. Coincidieron en la necesidad de comprender a fondo las prioridades del desarrollo interno y, al mismo tiempo, aprovechar al máximo las fortalezas de los respectivos países de acreditación para identificar y conectar con socios estratégicos capaces de fortalecer la diplomacia política, económica y cultural.

Por su parte, representantes de ministerios, organismos y administraciones locales reafirmaron su disposición a recibir recursos y proyectos de cooperación internacional. Asimismo, aseguraron que garantizarán las infraestructuras y las condiciones necesarias para acoger nuevas inversiones y llevar adelante con eficacia los proyectos de cooperación internacional.