Al ser un país con diversidad religiosa, más del 95 % de la población vietnamita participa en prácticas espirituales o religiosas. Tanto en las ciudades como en las zonas rurales, los lugares de culto permanecen abiertos a la feligresía para sus devociones diarias y la celebración de festividades importantes, permitiendo a los creyentes profesar su fe con absoluta libertad.
Garantías para la práctica religiosa
Cada domingo, las oraciones e himnos bíblicos resuenan en la iglesia protestante de Plei Mo Un, en el barrio de An Phu, de la ciudad de Pleiku, provincia de Gia Lai. Creyentes de diversos puntos acuden a la iglesia, entre ellos mujeres de las etnias locales con sus niños a cuestas.
Puih Blik, responsable del grupo de creyentes de Plei Mo Un, expresó: “Antes nuestra práctica religiosa no era tan cómoda como ahora. La iglesia antigua, con techo de chapa ondulada, daba mucho calor. Ahora contamos con un templo nuevo y espacioso, donde nos reunimos cada domingo y celebramos oraciones los miércoles por la mañana. También ensayamos cánticos los martes y jueves, y los viernes realizamos oraciones por sectores”.
Mientras tanto, en el caserío de Pac Ra, perteneciente a la comuna de Ly Bon, en la provincia norteña de Cao Bang, dos veces por semana —los jueves por la mañana y los domingos por la tarde—, en los puntos de culto colectivo resuenan cánticos, lecturas bíblicas y plegarias. Esta vivencia comunitaria no solo satisface sus necesidades espirituales, sino que también aporta cambios positivos al estilo de vida de los habitantes locales.
Vang A Do, habitante de la comuna de Ly Bon, compartió: “Nos reunimos para la práctica religiosa cada jueves y domingo. Este hábito me alegra la vida. También se han producido muchos cambios positivos en nuestro día a día: nos aconsejamos no consumir alcohol ni fumar, y nos apoyamos mutuamente para trabajar y vivir mejor”.
Además de las actividades cotidianas, el Gobierno facilita la celebración solemne de importantes festividades religiosas, como el Vesak y el Día del Nacimiento del Buda en el budismo; la Navidad y la Pascua en el catolicismo y el protestantismo; la Gran Fiesta del Caodaísmo, dedicada a la veneración del Supremo Señor; y el mes sagrado de Ramadán en la comunidad musulmana, entre otras conmemoraciones.
La vitalidad de la vida religiosa en el país explica por qué Vietnam ha sido elegido en múltiples ocasiones como sede de eventos internacionales de gran prestigio, entre ellos el Día de Vesak de las Naciones Unidas, celebrado en 2008, 2014, 2019 y 2025.
Al asistir al Vesak 2025 en Vietnam, el vicesecretario general de la Alianza Budista Internacional destacó: “Este es un acontecimiento de gran importancia. Personas procedentes de todo el mundo se congregan aquí para sumarse a esta celebración”.
Un aspecto que evidencia la orientación humanista y la apertura de Vietnam en materia religiosa es el apoyo brindado a quienes en su momento se vincularon a organizaciones religiosas ilegales. El Gobierno y la comunidad acogen con empatía a estos ciudadanos en su reintegración. Uno de ellos, Kpa Pih, residente en el distrito de Chu Se, expresó: “Incurrí en el error de sumarme a la llamada Iglesia Protestante De Ga. Sin embargo, mi reinserción a la comunidad y mi retorno a la práctica religiosa legítima contaron con el respaldo y la orientación constante de las autoridades locales”.
Presencia abierta y consolidación de la fe
El panorama de las actividades espirituales y religiosas en Vietnam refleja su lugar destacado en la sociedad. Un informe publicado con motivo del 70.º aniversario del establecimiento del órgano de gestión estatal de asuntos religiosos (en 2025) confirma que la vida religiosa del país continúa desarrollándose en amplitud y profundidad. Si antes de 1990 Vietnam contaba con solo tres organizaciones religiosas reconocidas oficialmente, la cifra actual asciende a 43 organizaciones pertenecientes a 16 religiones, con cerca de 27,7 millones de creyentes que representa el 27 % de la población nacional, a los que se suman más de 61.000 dignatarios, cerca de 145.000 oficiantes y 30.000 lugares de culto.
La Ley de Creencias y Religión de Vietnam (modificada), que entrará en vigor el 1 de enero de 2027, reforzará la garantía de la libertad religiosa de la ciudadanía y creará condiciones aún más favorables para el ejercicio del culto conforme a la legislación vigente. Asimismo, el hecho de que el Estado sancione las infracciones o el abuso de la religión para atentar contra la unidad nacional no implica restringir la libertad religiosa, sino salvaguardar los derechos e intereses legítimos de los propios creyentes.
La libertad religiosa en Vietnam se percibe en el día a día de sus más de 27 millones de creyentes. El clima de convivencia armónica, transparencia y desarrollo constante que experimentan las distintas confesiones en el país desmiente los argumentos falaces y evidencia que tales acusaciones solo buscan socavar la unidad nacional y frenar el progreso espiritual de la sociedad vietnamita.








