El artículo subraya que el 30 de abril no solo es un día para honrar el pasado, sino también para recordar a las nuevas generaciones el valor de la paz y la unidad, asi como la lección de que el liderazgo correcto del Partido Comunista de Vietnam es el factor decisivo para todas las victorias del país.

Este espíritu inspira a cada vietnamita a cultivar el patriotismo, la autosuficiencia y el deseo de esforzarse por el progreso.

El secretario general del Partido y presidente de la República, To Lam, enfatizó que el camino del desarrollo futuro se basa en un compromiso inquebrantable con los objetivos de la independencia nacional y el socialismo. Esta es una elección de importancia histórica, un hilo conductor de la revolución vietnamita.

El compromiso inquebrantable del Partido con la renovación es un requisito objetivo, un proceso revolucionario regido por la ley, para promover continuamente el progreso social, liberar las fuerzas productivas, desbloquear los recursos, ampliar el espacio de desarrollo y elevar la posición de este país indochino.