De una urbe profundamente afectada por las secuelas de la guerra, ha pasado a convertirse en el principal centro económico, financiero, cultural y científico-tecnológico de Vietnam. En el nuevo contexto, la metrópoli continúa afirmando su papel de vanguardia, impulsando con fuerza la innovación y liderando el desarrollo de Vietnam.

Ciudad Ho Chi Minh ha mantenido de forma constante su papel como motor económico. En la actualidad, aporta aproximadamente el 23% del PIB y cerca del 30% de los ingresos presupuestarios nacionales. Al mismo tiempo, es un centro financiero, científico y tecnológico, así como un eje de intercambio e integración internacional, desempeñando el papel de polo de crecimiento de gran influencia.

Con el objetivo de seguir reafirmando su rol pionero en el desarrollo nacional, Ciudad Ho Chi Minh está implementando mecanismos y políticas específicas destinadas a generar nuevos motores de crecimiento. En consecuencia, la urbe redefine su papel económico en torno a tres ejes estratégicos: servicios financieros y comerciales de alta calidad, industria de alta tecnología y logística vinculada a las cadenas de valor regionales e internacionales. El presidente del Comité Popular de la metrópoli sureña, Nguyen Van Duoc, señaló lo siguiente:

“El desarrollo sostenible solo puede alcanzarse cuando el espacio económico regional se organiza de manera racional y las cadenas de valor se distribuyen de forma eficiente, definiendo con claridad el papel de cada localidad dentro de un conjunto integrado. En este marco, Ciudad Ho Chi Minh debe asumir el papel de principal arquitecto, centro de coordinación y liderazgo en la articulación regional. Asimismo, se configurará como un espacio de convergencia de las finanzas, la tecnología y los servicios avanzados, donde las actividades de producción, logística y agricultura de alta tecnología se articulen, se difundan y se integren de manera armónica para su desarrollo conjunto”.

Para concretar estos objetivos, la localidad ha aprobado un plan para la elaboración del proyecto de Ley de Ciudad Especial (previsto para su presentación ante la Asamblea Nacional este año), con el fin de establecer un marco jurídico superior que permita superar las barreras y avanzar hacia una megaciudad. Dicha ley también se orienta hacia un modelo de gobernanza moderno y flexible, que permita a la ciudad contar con mayor autonomía en el desarrollo económico y la gestión urbana.

Do Phu Tran Tinh, de la Universidad de Economía y Derecho, perteneciente a la Universidad Nacional de Ciudad Ho Chi Minh, sostuvo: “La Ley de Ciudad Especial se articula en torno a tres ejes fundamentales: el otorgamiento de una autonomía efectiva, la implementación de un mecanismo sandbox (marco institucional de experimentación) y la configuración de un entorno jurídico de competitividad internacional que favorezca el desarrollo de un centro financiero. Estos tres pilares permitirán abrir nuevos espacios de crecimiento, superar las limitaciones existentes y, lo más relevante, atraer a inversores estratégicos con una visión de largo plazo hacia Ciudad Ho Chi Minh”.

Por su parte, el presidente del Comité Popular municipal, Nguyen Van Duoc, afirmó: “La ciudad está aplicando de manera proactiva mecanismos más flexibles, acordes con su papel, escala y contribución. Asimismo, se están implementando proyectos piloto y nuevos modelos de gobernanza, junto con la simplificación de los procedimientos administrativos y la ampliación del margen de políticas para la innovación y el desarrollo del sector privado. La reforma institucional no solo permitirá a la ciudad operar con mayor eficiencia, sino que también contribuirá a la generación de modelos prácticos susceptibles de ser aplicados a escala nacional”.

Con el objetivo de garantizar un crecimiento sostenible, la urbe sureña también está acelerando la ejecución de proyectos clave de infraestructura de transporte, como el sistema de metro, las vías de circunvalación y las autopistas interregionales, reforzando así la conectividad. Se plantea como meta que, para 2030, la urbe disponga de al menos 187 kilómetros de metro y que, para 2045, alcance una escala aproximada de entre 700 y 1.000 kilómetros.

Nguyen Quoc Hien, subdirector del Consejo de Gestión del Ferrocarril Urbano de Ciudad Ho Chi Minh, afirmó: “El metro constituye el pilar estructural de la ciudad, por lo que esta infraestructura debe cumplir los más altos estándares. El sistema de metro genera las condiciones y el impulso para el desarrollo urbano, por lo que debe integrarse con los principales nodos de conexión, las redes nacionales de transporte, el sistema ferroviario del país, los puertos marítimos y las principales áreas urbanas”.

Además de la infraestructura física, la infraestructura digital está recibiendo una inversión prioritaria, creando condiciones favorables para el desarrollo vigoroso de la economía digital y la sociedad digital. Se trata de un paso estratégico clave para reforzar la competitividad en la era tecnológica.

En los últimos años, el Buró Político del Partido Comunista de Vietnam ha promulgado diversas resoluciones, creando condiciones favorables para que Ciudad Ho Chi Minh aproveche plenamente sus motores de crecimiento. Con su tradición de dinamismo, creatividad y espíritu pionero, junto con la orientación estratégica del nivel central, la ciudad continuará consolidando su papel de liderazgo, contribuyendo a impulsar al país hacia la senda del desarrollo sostenible y la integración internacional.