Durante la visita, realizada los días 19 y 20 de mayo, los dirigentes de ambos países acordaron ampliar la vigencia del Tratado Bilateral de Buena Vecindad y Cooperación Amistosa.
Las dos partes coincidieron asimismo en reforzar su coordinación estratégica integral y profundizar las relaciones bilaterales.
El secretario general y presidente de China, Xi Jinping, afirmó que los vínculos entre Beijing y Moscú se encuentran «en el nivel más alto de la historia» y constituyen un nuevo modelo de relación entre grandes potencias en un contexto internacional cada vez más incierto.
Xi Jinping afirmó además que ambos países mantienen el principio de no alianza, no confrontación y no actuación contra terceros, al tiempo que se comprometieron a reforzar la coordinación estratégica en asuntos internacionales.
Por su parte, Vladimir Putin destacó que las relaciones entre Rusia y China han alcanzado “un nivel sin precedentes”, caracterizado por su autonomía y por no depender de las fluctuaciones internacionales.
Ambos países firmaron cerca de 40 acuerdos intergubernamentales, ministeriales y empresariales destinados a ampliar la cooperación en economía, industria y alta tecnología.
En 2025, el comercio bilateral alcanzó casi 240.000 millones de dólares, y la mayor parte de las transacciones ya se efectúa en rublos y yuanes.
De cara al futuro, Rusia impulsará la modernización simultánea del ferrocarril Transiberiano, de la línea Baikal-Amur (BAM) y del Corredor de Transporte del Ártico, con el objetivo de reforzar la conectividad logística con China.





