En respuesta a una pregunta del corresponsal de Reuters, el máximo líder vietnamita subrayó la consistente política de Hanói de no colaborar con ningún país en detrimento de los intereses de terceros Estados.
Sobre las relaciones entre Estados Unidos y China, To Lam señaló que la competencia entre las grandes potencias es una realidad objetiva. En ese sentido, afirmó que Vietnam no aborda sus vínculos con estos países desde una perspectiva de seguridad ni opta por alinearse con ninguna de las partes, sino que mantiene relaciones constructivas tanto con Washington como con Beijing, para beneficios recíprocos y en favor de la paz y la estabilidad regionales.
Respecto a China, el dirigente vietnamita subrayó que ambas naciones comparten una larga relación de vecindad y actualmente, impulsan una cooperación sustancial en diversos ámbitos estratégicos. Agregó, además, que mantener una relación pacífica, estable, orientada al desarrollo y basada en una cooperación responsable no solo favorece a ambas naciones, sino que también contribuye a la estabilidad de la región.
En cuanto al tema del Mar del Este, To Lam reiteró la posición firme y coherente de Vietnam de salvaguardar su soberanía e integridad territorial, así como de resolver las disputas por medios pacíficos y de conformidad con el derecho internacional, especialmente la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS). Asimismo, enfatizó que preservar los buenos nexos con China, proteger la soberanía nacional y gestionar adecuadamente las cuestiones marítimas son objetivos complementarios.
Ante las preguntas sobre la meta de alcanzar un crecimiento económico de dos dígitos, To Lam afirmó que la aspiración de desarrollo es compartida por todo el pueblo vietnamita. Recordó que Vietnam se ha fijado como meta convertirse en un país desarrollado de ingresos altos para 2045, una orientación estratégica definida desde hace años y reafirmada de manera constante en los principales documentos del Partido.




