Según el comunicado, todas las embarcaciones que transiten por esta vía marítima estratégica, incluidos buques mercantes y petroleros, deberán respetar las rutas establecidas por Teherán y contar con la autorización de la Marina del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC). La entidad militar advirtió además que responderá a cualquier intento de buques de guerra extranjeros de interferir en la administración del estrecho o de obstaculizar la navegación en la zona.

Ese mismo día, Irán advirtió que podría retirarse del acuerdo que negocia actualmente con Estados Unidos si Washington no levanta el bloqueo naval ni libera los activos iraníes congelados en el extranjero.

Durante la declaración en el canal televisivo nacional de Irán, Saeed Ajorlou, integrante del Comité de Comunicación de la delegación negociadora de Irán, confirmó que Teherán aún no ha aprobado la versión final del acuerdo, aunque reconoció que las diferencias entre las partes se han reducido considerablemente. Según explicó el oficial, el levantamiento del bloqueo a los puertos iraníes y el acceso a los activos congelados en el extranjero constituyen condiciones esenciales para su aplicación.

Mientras tanto, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó ayer que Washington mantiene la capacidad de reanudar operaciones militares si fuera necesario. Asimismo, insistió en que cualquier acuerdo deberá tener en cuenta las exigencias estadounidenses, entre ellas la renuncia permanente de Irán a desarrollar armas nucleares, la reapertura del estrecho de Ormuz y la aceptación de mecanismos de verificación.

Por su parte, Teherán reiteró que aún no existe un acuerdo definitivo y que persisten varios asuntos pendientes de negociación.

En otro acontecimiento relacionado, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó haber neutralizado el carguero Lian Star, de bandera gambiana, que se dirigía a un puerto iraní. La operación se llevó a cabo este viernes, después de que la embarcación ignorara más de veinte advertencias. Según el organismo militar, una aeronave estadounidense lanzó un misil Hellfire contra la sala de máquinas, dejando al buque sin capacidad de continuar su ruta hacia Irán.