Según estadísticas de Microsoft, Vietnam ocupa actualmente el segundo lugar en el Sudeste Asiático en cuanto a la aplicación de la inteligencia artificial (IA) y es, además, el país con la mayor tasa de crecimiento en la adopción de esta tecnología en la región. En particular, los jóvenes vietnamitas se incorporan con confianza a la carrera global por la IA, motivados por el deseo de innovar, transformar la tecnología en soluciones al servicio del ser humano y contribuir al posicionamiento de su país.

La carrera global por la IA ya no es un asunto exclusivo de los laboratorios o de las grandes corporaciones tecnológicas; se trata de una competencia centrada en el talento humano, los datos y la capacidad de innovación, en la que la juventud desempeña un papel destacado.

En la Escuela Secundaria para Superdotados Hanói - Ámsterdam, los estudiantes del 12.º grado de la especialidad de Informática Thuan Hieu y Nguyen Dang Huy son impulsores y creadores del proyecto “Little Hand”, una aplicación de IA enfocada en el reconocimiento del lenguaje de señas para apoyar a niños con discapacidad auditiva.

Para estos jóvenes, la IA no representa una serie de códigos fríos, sino una herramienta que transmite la calidez de la empatía, capaz de comprender, conectar y mejorar la vida de las personas.

Dang Huy compartió: “Creo que ahora, con la presencia de la IA, el autoaprendizaje resulta más fácil. Ante cualquier duda, uno puede consultar directamente a la IA, sin tener que buscar información en múltiples fuentes para después resumirla y sacar sus propias conclusiones, como ocurría antes”.

Su compañero Thuan Hieu expresó: “Espero de todo corazón poder aportar en el futuro un pequeño granito de arena y consolidar un espacio que permita a la comunidad internacional conocer mejor a los profesionales de la tecnología en Vietnam”.

Los logros alcanzados hoy son fruto de miles de horas dedicadas en silencio a la lectura de documentos, la investigación, las pruebas y la perseverancia de estos jóvenes.

Tran Thuy Duong, rectora de la Escuela Secundaria para Superdotados Hanói - Ámsterdam, expresó: “Invertir en la juventud es una decisión acertada y un buen punto de partida. Cuando los estudiantes tienen pasión y las autoridades les brindan las condiciones y plataformas adecuadas para desarrollarse, llegarán aún más lejos en el escenario internacional. De eso estoy seguro”.

Hoy en día, el entorno de investigación sobre IA en las escuelas secundarias en Vietnam ha experimentado una profunda transformación, con un enfoque más práctico, interdisciplinario e integrado. Los clubes de robótica y los seminarios científicos dirigidos por expertos se han convertido en espacios donde los jóvenes pueden desarrollar su talento y potenciar su creatividad.

La profesora asociada Nguyen Phi Le, directora del Instituto de Investigación y Aplicación de Inteligencia Artificial, señaló: “Hemos creado el Club de Jóvenes Talentos de IA para reunir a estudiantes con vocación y aptitudes en este campo. Asimismo, organizamos el certamen nacional Vietnam AI Champion. Estas son iniciativas concretas para identificar y acompañar a estos talentos desde una etapa temprana”.

Partiendo del principio de que “los talentos son la savia vital de la nación”, la formación de las nuevas generaciones en el ámbito tecnológico constituye una inversión estratégica para el futuro. Para los jóvenes con talento y pasión por la tecnología, un marco de políticas favorable y un sistema educativo sólido se convierten en la base que les permitirá desarrollar plenamente su potencial.

Al respecto, Sam Nguyen Tri Dung, docente y codesarrollador de la aplicación IterSAT, comentó: “Veo que los jóvenes tienen aspiraciones cada vez mayores. En muchos casos, se esfuerzan no solo por superarse a sí mismos, sino también por demostrar que su generación es capaz de lograr metas que superan con creces a las de sus predecesores”.

En la era de la IA, invertir en la juventud significa invertir en el futuro del país. Si desde una edad temprana los jóvenes reciben los conocimientos, las habilidades y una nueva mentalidad para dominar esta tecnología, no solo podrán adaptarse a las transformaciones del mercado laboral, sino que también se convertirán en la fuerza pionera que impulsará la creación de nuevas tecnologías y nuevos valores.