El complejo turístico Eduland Ba Vi se sitúa al pie del monte Ba Vi, también conocido como Tan Vien Son, a orillas del río Da. A un lado, limita con el sitio histórico K9, monumento nacional de especial relevancia vinculado a la vida revolucionaria del Presidente Ho Chi Minh; al otro, se encuentra el templo Ha, dedicado a Duc Thanh Tan Vien Son (Deidad de la Montaña). A diferencia de otros establecimientos centrados principalmente en el alojamiento, Eduland Ba Vi ha desarrollado un modelo que integra el ocio, la educación y el contacto con la naturaleza.

El presidente del Consejo de Administración del complejo turístico Eduland Ba Vi, Ngo Van Phuc, señaló: “En Eduland Ba Vi, los alumnos desarrollan habilidades para la vida y para la supervivencia mediante actividades prácticas. Además, participan en programas de prevención de incendios y de ahogamientos. También practican juegos tradicionales profundamente arraigados en la cultura vietnamita, que fortalecen su voluntad y su capacidad de superación. Al término de cada programa, los alumnos vuelven a encontrarse consigo mismos, despiertan nuevas aspiraciones y adquieren una visión más clara de su futuro profesional. Colaboramos con la Unión de Jóvenes Comunistas Ho Chi Minh y su Comité de Hanói, así como diversos centros educativos para organizar actividades adaptadas a las capacidades y necesidades de los estudiantes”.

La maestra Dang Thi Van, de la Escuela Preuniversitaria Luong The Vinh Ba Vi, en la comuna de Ba Vi, Hanói, quien acompañó a sus alumnos en una visita de aprendizaje experiencial, destacó: “Las actividades que se organizan aquí permiten a los alumnos poner a prueba su ingenio, cultivar la paciencia y la perseverancia, reforzar el espíritu de equipo y favorecer su desarrollo personal. Entre ellas figuran la preparación de arroz en olla de barro, la captura de lochas en tinajas y el tradicional juego ‘o an quan’. Muchos estudiantes de las ciudades ni siquiera conocen este juego. Los maestros les enseñan que, igual que en una partida de ‘o an quan’, en la vida cada decisión exige reflexión, previsión y planificación. Cada movimiento sobre el tablero invita a pensar el siguiente paso y a valorar las consecuencias de cada elección. La preparación del arroz en olla de barro persigue el mismo propósito: muchos jóvenes nunca han cocinado porque en casa sus padres se ocupan de todo; aquí aprenden a desenvolverse por sí mismos y adquieren habilidades básicas para la vida que les serán útiles en el futuro”.

El alumno Ly Viet Dung, de la Escuela Preuniversitaria Thuong Nong, en la comuna de Tam Nong, provincia norteña de Phu Tho, compartió: “Esta experiencia me ha resultado muy enriquecedora. Me ayuda a crecer como persona y contribuye tanto a mi formación como a mis estudios. Aquí hay un molino de viento que funciona como mirador y desde el que puede contemplarse todo el complejo turístico Eduland Ba Vi. El paisaje es realmente hermoso. Espero tener la oportunidad de volver para seguir disfrutando de estas actividades y continuar aprendiendo gracias a ellas”.

Por su parte, Nguyen Thi Thu Ha, residente en la provincia de Phu Tho, quien acudió con sus hijos para participar en las actividades experienciales, expresó: “Este es un verdadero entorno de aprendizaje práctico. Los juegos tradicionales poseen un gran valor educativo y ayudan a los niños a comprender sus raíces. Además, tienen la oportunidad de acercarse a la riqueza cultural de los distintos grupos étnicos de Vietnam. Por ejemplo, existe un espacio dedicado a la cultura del pueblo Dao, que les permite conocer mejor las tradiciones y el patrimonio cultural de esta comunidad”.

Además de las actividades dirigidas a los escolares, Eduland Ba Vi ofrece un amplio programa de experiencias culturales y deportivas. Los visitantes pueden participar en talleres de elaboración de té de loto, degustar el té Ba Trai, practicar meditación con campanas, recorrer distintos espacios preparados para tomar fotografías, hacer deporte o participar en actividades de convivencia destinadas a fortalecer los vínculos entre familias, empresarios y comunidades.

El director ejecutivo del complejo turístico Eduland Ba Vi, Ngo Minh Duong, explicó: “Nuestro espacio de descanso se integra plenamente en el entorno natural. Tanto los bungalós como las casas tradicionales sobre pilotes del pueblo Muong están diseñados para fundirse con el entorno bajo la sombra de frondosos árboles. El molino de viento constituye el símbolo más representativo de Eduland y, al mismo tiempo, un magnífico mirador. Desde allí, los visitantes disfrutan de una amplia panorámica que se extiende desde Ba Vi hasta Thanh Thuy, en la provincia de Phu Tho. Además, disponemos de un campo de golf de nueve hoyos para quienes deseen practicar este deporte. La mayor afluencia de visitantes se registra durante los fines de semana, cuando recibimos entre 800 y 1.200 personas al día”.

Todos los productos y servicios de Eduland se diseñan y gestionan conforme a estándares de cuatro estrellas y toman como referencia cinco pilares emocionales: serenidad, sanación, unión familiar, felicidad y prosperidad. Asimismo, todas las instalaciones incorporan elementos inspirados en la cultura tradicional y en los valores propios del pueblo vietnamita.

Más que un simple alto en el camino, Eduland Ba Vi ofrece a sus visitantes la oportunidad de vivir experiencias enriquecedoras, adquirir conocimientos y desarrollar habilidades para la vida. Al mismo tiempo, constituye un destino de turismo ecológico que conserva un ambiente sencillo, auténtico y plenamente integrado en la serenidad de la naturaleza.