“Cuando era joven, seguí el ejemplo de las generaciones anteriores y aprendí a cantar Phong slu. Al escuchar a los mayores, también aprendía de ellos y participaba en los cantos dialogados. Además, interpretábamos el tai Sli del pueblo Nung, el then y el Put lan. En nuestra generación, todos sabíamos cantar las melodías propias de nuestra etnia”.
“Antiguamente, la situación económica era difícil y no había nadie que organizara clases para enseñar a cantar then, Phong slu y otras melodías populares, como ocurre hoy. Por eso, quienes sentían interés aprendían por su cuenta, escuchando y siguiendo el ejemplo de los mayores”.
Así lo cuentan Hoang Van Thinh y Sam Thi Sinh, vecinos de la comuna de Truong Ha, en la provincia norteña de Cao Bang. Sin libros ni escuelas, los habitantes de estas aldeas se acercaban al Phong slu de forma natural: escuchaban, memorizaban y cantaban. De este modo, el canto pasó de una generación a otra, unido al ritmo de la vida entre montañas y bosques.
En esencia, el Phong slu reúne “cartas de amor” en las que los jóvenes enamorados, o quienes atraviesan dificultades sentimentales, expresan sus sentimientos más íntimos. A través de sus palabras y de una entonación, unas veces pausada y otras apasionadas, este canto da voz a una profunda nostalgia amorosa.
Dinh Van Dai, residente en la comuna de Thach An, en la provincia de Cao Bang, conoce bien esta tradición y ha compuesto las letras de cientos de piezas de Phong slu. Así explicó el proceso de creación de sus versos: “El Phong slu y el luon Then se componen en verso heptasílabo. La séptima sílaba del verso anterior rima con la quinta del siguiente. El Phong slu debe ser, necesariamente, poesía rimada. Solo una composición con rima, como el Truyen Kieu (Historia de Kieu), permite que quien la escucha perciba la dulzura y el encanto que encierran las palabras”.
El Phong slu no solo expresa sentimientos; también constituye un arte de la palabra. Sus versos heptasílabos, sometidos a una precisa estructura de rimas, adquieren una belleza particular cuando se unen al sonido de los instrumentos y las flautas: una belleza sencilla, pero profunda.
La riqueza de sus temas explica en buena medida la vigencia de esta tradición. Sus letras pueden ensalzar al Partido Comunista y al Presidente Ho Chi Minh, hablar del trabajo y la producción o cantar al amor. Sin embargo, componer un verdadero Phong slu exige conocimientos y destreza. Quien escribe debe dominar la lengua Tay, comprender el contexto y conocer las antiguas reglas de la rima y el ritmo.
Sam Thi Sinh explicó: “Las canciones abarcan temas muy diversos: el Partido, el Presidente Ho Chi Minh, los campos y las huertas, el amor entre hombres y mujeres... Por eso me apasionan. Sin embargo, no sé componer por mí misma las letras de las canciones en el dialecto Tay. Cada vez que tengo que actuar, debo pedir a artesanos y artistas que conocen bien esta tradición que me ayuden a poner letra a las canciones y a escribir los poemas en la lengua Tay”.
El Phong slu tampoco se limita a expresar sentimientos amorosos. Su forma y su melodía han servido también para recoger y transmitir relatos populares. Cada composición requiere, por tanto, un cuidadoso trabajo creativo y conserva rasgos propios según la región de la que procede.
En la actualidad, el Phong slu ya no se utiliza de forma generalizada para expresar sentimientos íntimos. Aun así, la melodía sigue resonando en numerosas aldeas durante las actividades comunitarias y las jornadas culturales.
Nong Thi Loan, residente en la comuna de Dong Khe, explicó: “Para preservar la identidad cultural de nuestra etnia, en las actividades de la aldea no pueden faltar el then, el luon y, especialmente, el luon Phong slu. Las canciones pueden ensalzar al Partido o abordar distintos temas. Por ejemplo, ahora estamos ensayando para el acto de clausura de las actividades de la Asociación de Personas Mayores, por lo que cantaremos temas dedicados a los mayores, a los ejemplos de buenas personas y buenas acciones y a la gran unidad. Durante el Festival del Año Nuevo Lunar, los vecinos también se reúnen en la casa cultural para cantar el luon y ensayar juntos el Phong slu antes de interpretarlo en las fiestas de primavera”.
El Phong slu sigue vivo en las celebraciones, en la memoria de los mayores y en el aprendizaje de las nuevas generaciones. Sin embargo, Hoang Van Thinh, vinculado a esta melodía durante toda su vida, no oculta su preocupación: “Me preocupa que, con el paso de los años, las generaciones jóvenes dejen de conocer las melodías populares de nuestra etnia. Por eso sigo transmitiendo estos cantos a las nuevas generaciones. Canto con frecuencia para que los niños aprendan y puedan cantar conmigo”.
Artesanos como Hoang Van Thinh y Sam Thi Sinh continúan transmitiendo el Phong slu a las nuevas generaciones. Mientras esta melodía siga resonando en las aldeas, también perdurarán el afecto entre las personas, el vínculo con la tierra natal y la identidad cultural de la etnia Tay.








