Foto ilustrativa: Fortune

En tal sentido, la entrada en vigor de la Ley Inversionista de China el 1 de enero de 2020 coadyuvará a elevar la posición del país de la 46 a la 31 en la clasificación del Banco Mundial en cuanto al ambiente de inversiones. Beijing también continuará seduciendo a inversores foráneos merced a sus tendencias de integración y ajustes de producción, afirmó dicha fuente.