En cada emisión de esta serie queremos invitarte a descubrir la vida y esencia de las y los mexicanos: un pueblo trabajador, alegre, y hospitalario.

Episodio 1: Comida - Primera parte

En México es muy común decir: “Somos lo que comemos”. Los mexicanos están dispuestos a invitarte a entrar en su casa, a sentarse en su mesa y a que acompañados de buena música disfrutes algunos alimentos que son parte de la identidad alimentaria mexicana; una identidad heredada desde el México prehispánico.

En este primer episodio descubrimos la gastronomía del país azteca. Y para comenzar queremos que conozcas uno de los ingredientes más representativos de la comida mexicana: el maíz.

Desde tiempos antiguos, incluso antes de la llegada de los europeos, el maíz ha sido la base de la alimentación diaria y una fuente principal de energía para la población de la nación azteca. México cuenta con más de 60 variedades nativas de maíz, fundamentales para la producción de alimentos en diversas regiones.

El maíz, más que alimento, es un elemento cultural, religioso y de identidad, con más de 600 formas de preparación, incluyendo tortillas, tamales, atole y pozole.

Para acompañar estos platillos, qué te parece si deleitamos nuestros oídos con la interpretación de Pedro Infante, uno de los íconos más importantes de la música ranchera, un género tradicional de México que nació en las zonas rurales, especialmente en los ranchos y pueblos del centro y norte del país.

La canción que escucharemos se llama: “Deja que salga la luna”.

Decir México es saborear el mole, una mezcla de ingredientes originarios como el chile y el cacao, mezclados con especias traídas de Europa y Asia.


El mole es uno de los platillos más complejos y representativos de la cocina mexicana, una salsa espesa elaborada con chiles, especias, semillas, frutos secos y, en muchas versiones, chocolate. Su preparación es un ritual que combina técnica, paciencia y tradición.

Cada familia tiene su receta propia del mole, reflejo de la memoria que vive en la cuchara de madera con la que se menea, en el recuerdo de la voz de la abuela que dice: “pruébalo, le falta un poquito de sal”.

En México el mole anuncia fiesta, si hay mole en la mesa, algo importante está ocurriendo: una boda, un bautizo, un cumpleaños, un reencuentro.

Vamos a ponerle ritmo a este momento, con la canción “La cumbia del Mole”, interpretada por Lila Downs, una de las principales exponentes de la música popular en México.

En México dicen que “si no pica, no sabe”, y aunque no siempre es literal, el chile es parte esencial de su identidad gastronómica. Se ha cultivado en la tierra mexicana desde hace miles de años y forma parte de la historia, la cultura y la mesa diaria.


¿Es cierto que la comida mexicana es muy picante? Los mexicanos nos invitan a venir a su país para descubrir por qué el chile es el corazón ardiente de su cocina.

Ahora, te invitamos a escuchar “Juro que nunca volveré”, de Lucha Villa, cantante mexicana con una voz potente y emotiva, otra de las más importantes representantes de la música ranchera.

Otro de los ingredientes que no puede faltar en la mesa mexicana es el nopal, un cactus comestible, rico en fibra, vitaminas y minerales.

El nopal no sólo es delicioso, también ayuda a la digestión y a mantener el cuerpo en equilibrio.

La tierra mexicana es perfecta para el crecimiento de este cactus, gracias a sus suelos fértiles y bien drenados, el clima variado que combina calor y sequía, y las lluvias estacionales que permiten que el cactus se mantenga fuerte y jugoso.

En México lo usan de mil maneras. Su sabor fresco y ligeramente ácido combina con casi todo, y cada región del país tiene su toque especial, por esa razón, es considerado el corazón verde de la cocina mexicana.

Y para acompañar una rica ensalada de nopal, escuchemos la canción “Tierra mestiza”, interpretada por El Ensamble Tierra Mestiza, agrupación que se caracteriza por difundir la música de concierto mexicana y latinoamericana.


Amable oyente, se nos ha agotado el tiempo para el encuentro de hoy. Nos despedimos, pero pronto nos reencontraremos para volver a vivir la experiencia de conocer un poco más de México, su música, territorio y cultura, en la próxima cita. Gracias por acompañarnos, y les deseamos un domingo feliz!