En idioma jemer, Cha Pay es el nombre del instrumento musical que acompaña las interpretaciones vocales. En el Cham rieng cha pay, los artistas construyen sus versos a partir de poemas folclóricos, principalmente de cuatro o siete palabras. No obstante, en muchas ocasiones los cantantes no siguen una historia determinada, sino que improvisan espontáneamente versos de creación propia sobre el escenario.

Desde el punto de vista artístico, el Cham rieng cha pay guarda ciertas similitudes con el canto Xam del norte de Vietnam. El intérprete canta y ejecuta simultáneamente el laúd Cha Pay Dong Veng, único instrumento utilizado durante la actuación.

Thach Hoai Thanh, profesor de la Universidad Tra Vinh en la provincia de Vinh Long, afirmó: “El instrumento Cha pay dong veng desempeña un papel fundamental en diversas formaciones musicales tradicionales, como la orquesta ritual Arak y las agrupaciones que amenizan ceremonias nupciales. Un intérprete de Cham rieng cha pay debe dominar tanto la ejecución instrumental como el canto y, al mismo tiempo, poseer una notable capacidad de improvisación para cautivar al público y dotar de vida a cada interpretación”.

Danh Yen, residente en la comuna de Lam Tan, en la ciudad de Can Tho, mantiene un estrecho vínculo con el arte del Cham rieng cha pay desde su infancia. Según explicó, esta expresión artística posee rasgos muy particulares. Durante una actuación, el intérprete suele cantar primero un fragmento sin acompañamiento instrumental y, posteriormente, hace una pausa para tocar antes de continuar. Además, las letras pueden improvisarse de manera espontánea, permitiendo que aflore el estilo propio de cada artista. Precisamente ahí reside la riqueza y diversidad de esta singular expresión folclórica.

Danh Yen explicó: “En el arte del Cham rieng cha pay, la selección de las piezas debe adecuarse siempre al contexto ceremonial y al ambiente de la celebración. En una boda, por ejemplo, existen canciones reservadas específicamente para la ocasión. Cuando los anfitriones solicitan composiciones adicionales, el artista debe improvisar versos de agradecimiento dedicados a los padres de los novios. Esto exige una gran agilidad creativa y una sólida capacidad de improvisación espontánea”.

El Cham rieng cha pay ocupa un lugar indispensable en la vida cultural del pueblo jemer. Esta manifestación no solo se presenta en actuaciones solistas, sino que también constituye un elemento esencial en numerosas orquestas folclóricas.

Danh Yen continuó: “El instrumento Cha pay cuenta con doce trastes. Durante la interpretación, el músico debe afinarlo cuidadosamente para mantener la armonía con el conjunto orquestal. Asimismo, las cuerdas pueden ajustarse de acuerdo con las exigencias de cada ejecución”.

Gracias a su singular valor artístico y cultural, el arte del Cham rieng cha pay fue reconocido en 2013 como patrimonio cultural inmaterial nacional del pueblo jemer. En la actualidad, este legado continúa preservándose y transmitiéndose en la vida cultural y espiritual de las comunidades jemeres del sur de Vietnam.