Antes de la ceremonia principal, el patriarca y las figuras más respetadas de la comunidad reúnen a los aldeanos para fijar la fecha del festival y elegir el lugar donde se plantará el árbol Blang. También distribuyen las tareas: los jóvenes recogen en el bosque brotes de bambú para erigir el árbol Neu del Año Nuevo, mientras las mujeres elaboran licor, preparan arroz y ensayan cantos y danzas tradicionales.
Desde primera hora de la mañana, los aldeanos se congregan en la casa comunal de la aldea de Jarah, en la comuna de Nam Nung, provincia de Lam Dong. En un ambiente festivo, acompañado por el sonido de los gongs y los vistosos trajes de brocado, los participantes bailan al ritmo de la pieza “Bienvenida a los invitados”.
Y’Bang, miembro del grupo étnico M’nong, afirmó: “Hoy participo en el Festival Tam Blang M’prang bon, junto a los habitantes de la aldea de Jarah. Preservamos y transmitimos nuestra cultura tradicional de generación en generación”.
Los rituales se desarrollan conforme a la tradición. La chamana de este año, H’Dem, maestra de la aldea, encabezó las ceremonias. Según explicó, el festival se celebra tras la cosecha. Al respecto, H’Dem señaló: “Represento a los aldeanos en este festival, orando a los dioses para que absuelvan las faltas de la comunidad y protejan la aldea, garantizando su paz”.
La ofrenda incluye tres cántaros de aguardiente, una cabeza de cerdo, una lámpara de cera de abeja, figuras de animales como el búfalo, la vaca y la cabra, así como productos agrícolas y platos tradicionales del pueblo M’nong. El árbol de kapok constituye el elemento central del ritual. En el espacio sagrado, la chamana pronunció la siguiente plegaria: “Oh, deidades de las montañas, las aguas y los bosques… hoy, en este lugar, los aldeanos os invitamos a presenciar la ceremonia de plantación del árbol. Os rogamos que veléis por su crecimiento, para que prospere sano y otorgue a la comunidad salud y protección frente a las enfermedades. Invitamos respetuosamente a las deidades a unirse a nosotros para compartir el aguardiente y los alimentos con los aldeanos”.
Tras la invocación, la chamana invitó al patriarca a beber el aguardiente y dar inicio oficial a la celebración. El jefe de la aldea, Y Xuyen, subrayó que esta festividad, de larga tradición, refleja la alegría tras una buena cosecha, la salud de la comunidad y la esperanza en un año nuevo próspero. Asimismo, destacó que el ritual de plantación del árbol Blang ha sido reconocido recientemente por el Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo como patrimonio cultural inmaterial nacional. Al respecto, Y Xuyen recalcó: “El significado esencial del festival radica en la protección y en el anhelo de paz, salud, felicidad y prosperidad en las labores agrícolas. Esta constituye una tradición cultural arraigada del pueblo M’nong”.
Concluidos los ritos, la maestra de ceremonias invitó a los aldeanos y visitantes a compartir aguardiente y degustar arroz cocido en tubos de bambú y carne a la parrilla. Al compás de la música tradicional, la celebración se prolongó hasta la noche. El festival de plantación del árbol de kapok asiático se consolida así como un espacio de encuentro intergeneracional y de preservación de la identidad cultural del pueblo M’nong.








