En el primer trimestre de 2026, Vingroup anunció planes para emitir hasta 350 millones de dólares en bonos internacionales este año, que cotizarán en la Bolsa de Valores de Viena, Austria, con un plazo de cinco años y un tipo de interés máximo del 5,75 % anual. BIM Group y Sun Group también están ampliando gradualmente su acceso a capital internacional mediante emisiones privadas de bonos o préstamos extranjeros destinados a proyectos de energías renovables, infraestructura turística y bienes raíces vacacionales.

Esta tendencia pone de manifiesto una integración cada vez más profunda del sector privado vietnamita en el mercado financiero internacional. La directora general de la compañía de valores Techcombank, Nguyen Thi Thu Hien, señaló: “En Vietnam existen actualmente múltiples fuentes de capital a medio y largo plazo, entre ellas los fondos vinculados a la emisión de bonos, que buscan oportunidades de inversión. Este canal está siendo explorado activamente por las empresas como alternativa a las vías tradicionales de financiación, como los préstamos bancarios o la emisión exclusiva de bonos en el mercado nacional. El acceso a fondos de inversión y a la emisión de bonos en el exterior no solo fortalece la posición de las empresas vietnamitas en los mercados internacionales, sino que también amplía sus capacidades de gestión y gobernanza”.

Recientemente, la agencia internacional de calificación crediticia Moody’s mejoró la perspectiva crediticia de Vietnam de “estable” a “positiva” y mantuvo la calificación Ba2, convirtiendo al país en el único de Asia-Pacífico en recibir una perspectiva positiva por parte de esta organización. Esta decisión no solo refleja avances en la gobernanza y la calidad institucional, sino que también refuerza la confianza de los inversores en el mercado financiero vietnamita y en la capacidad del país para captar capital a largo plazo.

Max-F. Scheichenost, miembro fundador del Fondo de Capital Privado de Vietnam (VPCA), declaró: “Vietnam atraviesa actualmente el proceso de reformas políticas más profundo de su historia, denominado por expertos económicos y medios internacionales como ‘Doi Moi 2.0’ (Renovación 2.0). Entre los hitos más relevantes destacan la próxima reclasificación del mercado bursátil vietnamita como mercado emergente secundario, prevista para septiembre de este año, así como la puesta en marcha del Centro Financiero Internacional de Vietnam. A ello se suman nuevos marcos jurídicos destinados al desarrollo de los fondos de capital de riesgo. En conjunto, estas transformaciones estructurales contribuirán a canalizar mayores flujos de inversión hacia los sectores estratégicos del país”.

Desde la perspectiva regulatoria, Vietnam también está acelerando la implementación de mecanismos destinados a respaldar el desarrollo del mercado, entre ellos el establecimiento de entidades proveedoras de servicios de calificación y valoración de bonos, especialmente de bonos verdes y sostenibles, así como la estandarización de las normativas relativas a la responsabilidad de las partes implicadas y la gestión de los activos de garantía. Estas medidas buscan reforzar la profesionalización del mercado de bonos corporativos y aumentar el atractivo de este canal de captación de capital.

La presidenta de la Comisión Estatal de Valores, Vu Thi Chan Phuong, afirmó: “En relación con el mercado de bonos, estamos impulsando de manera activa soluciones orientadas a mejorar la calificación crediticia nacional, con el propósito de atraer una mayor participación de inversores extranjeros y reducir los costos de financiación para las empresas. Una calificación crediticia más favorable reviste especial importancia, ya que permitirá a las empresas vietnamitas acceder a préstamos internacionales en condiciones financieras más ventajosas”.

La creciente emisión de bonos internacionales también refleja la progresiva madurez del mercado financiero vietnamita. A medida que las empresas del país amplían su participación en el ámbito global, las exigencias de transparencia y buena gobernanza se convertirán en un motor para la reforma institucional, la estandarización de las operaciones financieras y el fortalecimiento de la competitividad.

La emisión de bonos internacionales no solo contribuye a diversificar las fuentes de capital, sino que también abre nuevas oportunidades para que Vietnam acelere su integración en el sistema financiero global. Si este proceso se gestiona y aprovecha de manera eficaz, podría convertirse en uno de los principales impulsores del objetivo de alto crecimiento y desarrollo sostenible del país en los próximos años.