Estas medidas representan un esfuerzo integral destinado a estimular la creatividad, dinamizar el entorno de negocios e impulsar el desarrollo de toda la economía y la sociedad vietnamitas.

El objetivo de estas resoluciones es eliminar los obstáculos institucionales que frenan el desarrollo. Se estima que las 11 medidas permitirán ahorrar más de 870 millones de dólares anuales en costos de cumplimiento normativo. Más allá de ese impacto económico, su principal valor radica en modernizar la gobernanza y crear condiciones más favorables para el desarrollo.

Cambiar la mentalidad de gestión

A lo largo de los años, Vietnam ha logrado importantes avances gracias a la apertura, la integración internacional y las reformas económicas. Sin embargo, en esta nueva etapa de desarrollo, se han hecho más visibles ciertos obstáculos institucionales, como la superposición de normativas, los trámites administrativos complejos y la proliferación de sublicencias, factores que generan pérdidas de tiempo, costos y oportunidades para las empresas. Muchos proyectos se retrasan y numerosas oportunidades de desarrollo se desaprovechan, lo que termina ralentizando el crecimiento económico.

Por ello, estas resoluciones no solo buscan simplificar procedimientos administrativos, sino también transformar la mentalidad de gestión, pasando de un modelo basado en permisos y autorizaciones a otro sustentado en la transparencia y la rendición de cuentas, así como promover una mayor descentralización hacia las administraciones locales.

En este contexto, el primer ministro Le Minh Hung ha instado reiteradamente a los ministerios y organismos a acelerar el proceso de reformas, considerándolo una condición clave para impulsar el crecimiento económico en el próximo periodo.

“En materia de procedimientos administrativos, trabajamos directamente con los ministerios y les exigimos implementar las conclusiones del Comité Central del Partido, con el objetivo de reducir los tiempos y costos de tramitación y crear un entorno empresarial transparente, predecible y abierto para las empresas y los ciudadanos. Este es un requisito fundamental para impulsar la producción y las actividades empresariales, contribuyendo así al objetivo de alcanzar un crecimiento de dos dígitos en el próximo período”.

Bajo la estrecha dirección del Primer Ministro, cientos de documentos legales han sido modificados y complementados, reflejando la firme determinación política del Gobierno de construir una administración orientada al servicio, con los ciudadanos y las empresas como eje central. En este sentido, el viceministro de Justicia, Nguyen Thanh Tinh, subrayó: “Se modificaron cerca de 50 leyes para reducir casi 60 sectores empresariales sujetos a condiciones y eliminar 158 trámites administrativos, además de aplicar numerosas medidas de simplificación. Se trata de una reforma integral. Así, en menos de un mes, hemos alcanzado el objetivo de reducir y simplificar los procedimientos administrativos y los sectores empresariales sujetos a condiciones, en línea con las directrices del Primer Ministro”.

Liberar la creatividad para impulsar avances en el desarrollo

Si las reformas del Doi Moi (Renovación) de 1986 representaron la liberación de las fuerzas productivas, las actuales reformas institucionales pueden considerarse una liberación del potencial creativo. Y precisamente esa capacidad creativa se está convirtiendo en un recurso estratégico para el país.

Una nación que aspira a avanzar con rapidez no puede depender únicamente de ventajas tradicionales, sino que debe crear condiciones para que millones de personas puedan innovar, experimentar y desarrollar plenamente sus capacidades. Esa es también la expectativa del sector empresarial. Lu Nguyen Xuan Vu, presidente de la Asociación Empresarial de Ciudad Ho Chi Minh, afirmó:

“El Estado solo gestiona una parte de los procedimientos administrativos, menos del 50 %, mientras que el resto queda bajo responsabilidad de las empresas, que deben asumir su gestión, desarrollo y cumplimiento. Posteriormente, las autoridades llevarán a cabo labores de inspección y supervisión; y, si las empresas incumplen sus compromisos o las normativas vigentes, deberán asumir la correspondiente responsabilidad”.

La experiencia de numerosos países demuestra que, cuando se libera el potencial creativo de la sociedad, los recursos para el desarrollo se multiplican rápidamente. En un contexto de competencia global cada vez más intensa, esta es quizás una de las reformas más importantes: liberar la capacidad creativa del pueblo vietnamita para lograr avances significativos en el desarrollo en la nueva era.