El ataque ocurrió el pasado 24 de mayo, cuando el tren se aproximaba a Quetta Cantonment, un importante enclave militar situado en la ciudad de Quetta. La explosión provocó el descarrilamiento de varios vagones y desató posteriormente un incendio. Según informes preliminares, entre las víctimas figuran civiles incluidas mujeres y niños, así como militares.
Las fuerzas de seguridad acordonaron la zona para facilitar las labores de rescate y avanzar en las investigaciones.
El grupo militante Ejército de Liberación de Baluchistán se atribuyó la autoría del atentado suicida y afirmó que el objetivo principal eran efectivos del ejército pakistaní que viajaban a bordo del tren.





