En sus conclusiones, el líder destacó el éxito de la transformación organizativa del sistema político y subrayó la necesidad de un funcionamiento eficaz de las estructuras administrativas tras su reorganización, con el objetivo de mejorar la calidad de la gobernanza y fortalecer la capacidad de ejecución en todos los niveles.
Instó a resolver de inmediato los obstáculos que surjan en la práctica, completar la reorganización de las estructuras administrativas y fortalecer la capacidad de liderazgo, gestión y ejecución de todo el sistema político.
En particular, To Lam indicó que el informe de balance debe incluir seis orientaciones estratégicas, entre ellas la evaluación de la renovación de los métodos de liderazgo del Partido, la capacidad operativa de las administraciones locales de dos niveles, sobre todo del nivel comunal, la calidad del personal de base y la efectividad de la descentralización y delegación de competencias, en consonancia con los recursos asignados y los mecanismos de control del poder.
“Esta reforma organizativa tiene una importancia trascendental, no solo para el presente, sino también para el futuro desarrollo del país. Lo que buscamos no es simplemente un aparato con menos niveles o menos entidades, sino uno más sólido, más ágil, más coherente, más responsable y más eficiente, para servir mejor a la población. No se trata únicamente de reorganizar las instituciones, sino también de renovar los métodos de gestión, dirección, trabajo y ejecución de las políticas”, enfatizó.





