Durante el encuentro, celebrado hoy en Hanói, el dirigente subrayó que, en la nueva etapa de desarrollo, la construcción del Partido no debe limitarse a garantizar su integridad y solidez, sino orientarse también a fortalecer una organización con la capacidad política, intelectual y organizativa necesaria para conducir al país hacia una nueva era de desarrollo.

Asimismo, destacó que la profunda renovación de los métodos de liderazgo del Partido constituye una tarea de especial importancia, ya que la capacidad de ejecución sigue siendo uno de los principales desafíos en numerosos niveles de la administración, sectores y localidades del país.

El máximo dirigente vietnamita afirmó: "La labor de cuadros es fundamental para el fortalecimiento del sistema político. Un aparato sólido requiere dirigentes competentes capaces de llevar las resoluciones a la práctica con responsabilidad, capacidad y prestigio. En la nueva etapa, los cuadros deben combinar firmeza política, integridad y ejemplaridad con visión estratégica, capacidad de gestión moderna, competencias digitales, eficacia ejecutiva, aptitud para resolver desafíos complejos, capacidad de diálogo con la ciudadanía y disposición para asumir responsabilidades en favor del interés común".

To Lam insistió asimismo en la necesidad de reforzar los mecanismos de control del poder, fortalecer la disciplina partidaria y administrativa, combatir la corrupción, el despilfarro y otras prácticas negativas, así como erradicar la inercia y la falta de dinamismo en la gestión pública.