Al clausurar el encuentro, To Lam destacó que la construcción de una sociedad avanzada y socialista debe sustentarse en un principio rector: las personas como eje central, la cultura como fundamento y la ley y la disciplina como pilares esenciales. En este sentido, señaló que el desarrollo del país exige formar a los ciudadanos vietnamitas de la nueva etapa histórica, dotados de ideales, integridad moral, cultura, conciencia cívica, sentido de la responsabilidad y capacidad para adaptarse a las transformaciones de la sociedad contemporánea.

El dirigente abogó asimismo por armonizar la gobernanza basada en valores éticos con el Estado de Derecho, promover los factores positivos y combatir las conductas nocivas, así como combinar la educación y la persuasión con la disciplina y el respeto a la legalidad. A su juicio, este enfoque permitirá consolidar progresivamente un orden social asumido de manera consciente por la ciudadanía y fortalecer la capacidad de autorregulación de la sociedad.

“Toda directriz y política debe orientarse a la protección de las personas, la mejora de su calidad de vida y garantizar que todos los ciudadanos puedan desarrollarse en un entorno seguro, saludable y humano, con igualdad de oportunidades para acceder a los beneficios del progreso. Debemos articular de manera inseparable el crecimiento económico con el progreso y la justicia social. Nadie debe quedar rezagado en el proceso de desarrollo”.

To Lam subrayó además la importancia de incorporar activamente los avances más destacados de la civilización humana, los logros científicos y tecnológicos y las experiencias más avanzadas en materia de gestión, preservando al mismo tiempo la independencia, la autonomía y la identidad cultural de Vietnam en su proceso de desarrollo.