Ambas partes acordaron continuar implementando los resultados de las rondas anteriores y lograron consensos sobre diversos arreglos arancelarios.

Asimismo, convinieron establecer consejos de comercio e inversión destinados a abordar preocupaciones mutuas relacionadas con la cooperación económica y comercial, así como avanzar sustancialmente en la eliminación de barreras no arancelarias y obstáculos de acceso al mercado que afectan a determinados productos agrícolas.

Las dos economías también pactaron reducciones arancelarias recíprocas sobre diversos productos y promover el comercio bilateral, especialmente en el sector agrícola, entre otros ámbitos.

Entre los acuerdos más destacados figuran los compromisos de compra de aeronaves estadounidenses por parte de China y las garantías ofrecidas por Estados Unidos sobre el suministro de motores aeronáuticos y componentes relacionados al gigante asiático.