El texto constituye no solo un profundo homenaje a la figura y al legado del presidente Ho Chi Minh, sino también un firme mensaje político sobre la necesidad de aplicar y desarrollar creativamente su pensamiento para conducir al país hacia una nueva etapa de desarrollo: la era del ascenso de la nación vietnamita.

En el artículo, To Lam destaca que la conmemoración del natalicio de Ho Chi Minh este año coincide con un momento especialmente significativo para Vietnam, tras el éxito del XIV Congreso Nacional del Partido, que definió orientaciones estratégicas para el desarrollo del país, y la reciente elección de la Asamblea Nacional de la XVI legislatura y de los Consejos Populares para el período 2026-2031.

El dirigente afirma que los lineamientos estratégicos aprobados por el XIV Congreso representan la continuidad y el desarrollo creativo del pensamiento de Ho Chi Minh en las nuevas condiciones históricas. En particular, destaca que la idea de que “el pueblo es la raíz” continúa siendo el eje central de todas las políticas y directrices del Partido y del Estado.

Asimismo, resalta que el pensamiento de independencia, autosuficiencia y autodeterminación de Ho Chi Minh sigue iluminando el camino del desarrollo nacional en un contexto internacional marcado por la competencia estratégica, la reconfiguración de las cadenas de suministro y las profundas transformaciones tecnológicas y geopolíticas.

En cuanto a la construcción del Partido, To Lam reafirma que el pensamiento de Ho Chi Minh continúa siendo el fundamento esencial para fortalecer y depurar el sistema político. Señala que un país solo puede desarrollarse de manera rápida y sostenible si cuenta con un Partido verdaderamente íntegro, sólido, con capacidad de liderazgo, prestigio y firmeza moral.

El artículo también enfatiza que la lucha contra la corrupción, el despilfarro, la burocracia y otros fenómenos negativos no constituye únicamente una tarea de construcción partidista, sino también una condición indispensable para consolidar la confianza popular y salvaguardar los recursos nacionales destinados al desarrollo.

Respecto a la gran unidad nacional, el Secretario General del Partido y Presidente del país sostiene que el pensamiento de Ho Chi Minh continúa siendo una fuente estratégica de fortaleza para el país. A su juicio, Vietnam necesita movilizar al máximo la inteligencia, la creatividad, la voluntad y las aspiraciones de todos los vietnamitas para avanzar hacia una nueva etapa de prosperidad.

En materia cultural y humana, el dirigente subraya que el desarrollo nacional no debe limitarse al crecimiento económico, sino abarcar también la elevación del nivel educativo, la formación moral, el fortalecimiento cultural y la mejora integral de las condiciones de vida materiales y espirituales de la población.

To Lam afirmó igualmente que estudiar y seguir el pensamiento, la moral y el estilo de Ho Chi Minh, no puede quedar reducido a consignas o movimientos formales, sino que debe traducirse en ética pública, disciplina administrativa, cultura de integridad, innovación y resultados concretos al servicio del pueblo.

Finalmente, expresó su confianza en que, bajo la luz del pensamiento de Ho Chi Minh, el Partido, el pueblo y el Ejército Popular de Vietnam cumplirán exitosamente los objetivos estratégicos definidos por el XIV Congreso Nacional del Partido y harán realidad la aspiración de construir un Vietnam poderoso, próspero y capaz de situarse junto a las grandes potencias del mundo.