En consecuencia, la licencia provisional expiró a las 00:01 horas del 16 de mayo, según el horario de la costa este de Estados Unidos.
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, había adelantado previamente que Washington no contemplaba prorrogar nuevamente esta autorización. Por su parte, el Departamento del Tesoro evitó ofrecer comentarios adicionales sobre la decisión.
La última prórroga había sido aprobada por la administración Trump en la noche del 17 de abril. En aquel momento, diversos analistas consideraron que la medida respondía a los esfuerzos de Washington por estabilizar el mercado energético mundial, en medio de la volatilidad derivada del conflicto en Oriente Medio y del encarecimiento de los precios del crudo.
Gracias a aquella extensión temporal, los países y empresas involucrados dispusieron de 30 días adicionales para recibir cargamentos de petróleo ruso ya embarcados y en tránsito marítimo, completar los pagos pendientes y concluir las transacciones relacionadas, pese al amplio régimen de sanciones impuesto por Estados Unidos a Rusia a raíz del conflicto en Ucrania.




